Apple continúa dominando el mercado global de relojes inteligentes en los primeros meses de 2026, aunque su hegemonía histórica comienza a mostrar señales de erosión frente al empuje agresivo de los fabricantes chinos. Según los últimos datos de Counterpoint Research, el sector creció un 4 % en 2025 tras un periodo de declive, impulsado por una “premiumización” del mercado donde los usuarios prefieren dispositivos de mayor coste, un segmento donde el Apple Watch Series 11 y el Ultra 3 han logrado un crecimiento interanual del 8 %. Sin embargo, esta cifra palidece ante el avance de Huawei, que aumentó sus envíos un 30 % para alcanzar una cuota del 17 %, y Xiaomi, que escaló un 18 %, lo que ha reducido la distancia con Apple al 23 % de cuota mundial y ha desplazado a Samsung a una posición crítica con apenas un 7 % del mercado.

El renacimiento de las marcas chinas y el desafío logístico
Huawei ha consolidado su posición como el competidor más peligroso para el ecosistema de Cupertino, logrando incluso superar a Apple en volumen de envíos durante trimestres específicos de 2025 gracias a su dominio absoluto en China y su expansión en mercados emergentes. Xiaomi también ha fortalecido su cartera con modelos como el Watch S4 y opciones con conectividad celular, lo que ha permitido a las marcas asiáticas capturar a los usuarios que buscan funciones avanzadas de salud a precios más competitivos que los del Apple Watch Ultra. A pesar de este éxito, la falta de presencia de Huawei en el mercado estadounidense sigue siendo el principal muro que impide un cambio de guardia en el liderazgo global, aunque su crecimiento en Europa y Asia sugiere que la dependencia de Apple del mercado norteamericano podría volverse una vulnerabilidad a largo plazo.
La crisis de relevancia de Samsung y el auge del segmento premium
La mayor sorpresa del último año no ha sido el crecimiento de los líderes, sino el retroceso de Samsung, que ha visto cómo sus envíos caían un 12 % interanual hasta quedar por detrás de Xiaomi y peligrosamente cerca de marcas especializadas como Imoo. El gigante surcoreano no ha logrado capitalizar la tendencia hacia los relojes de gama media-alta, un segmento entre 200 y 400 dólares que creció un impresionante 48 % en el último año, dejando sus dispositivos en una “tierra de nadie” estratégica entre el lujo de Apple y la eficiencia de las marcas chinas. Mientras tanto, el mercado se aleja de los relojes de bajo coste (menos de 200 dólares), lo que ha elevado el precio promedio de venta y ha obligado a todas las marcas a integrar sensores avanzados de salud, inteligencia artificial y conectividad satelital para justificar los nuevos márgenes de beneficio.
Estrategias de ecosistema frente a la diversificación de hardware
El análisis del panorama actual revela que Apple ya no compite solo mediante hardware, sino a través de un ecosistema de salud y servicios que es difícil de abandonar para el usuario de iOS, lo que le permite retener el sector de mayor lujo tecnológico. Sin embargo, la ventaja competitiva de la marca de la manzana se está viendo amenazada por la integración de IA y 5G en modelos de la competencia que ofrecen autonomías de batería muy superiores, un área donde el Apple Watch sigue siendo criticado. La erosión del dominio de Apple no es una caída repentina, sino un proceso de “goteo” donde los nuevos compradores en mercados clave como India y China ya no ven al Apple Watch como la única opción aspiracional, optando por alternativas que se integran mejor con la diversidad de smartphones Android y ofrecen una estética más variada.
Considerando la trayectoria de crecimiento de Huawei y el estancamiento de Samsung, es altamente probable que para finales de 2026 la diferencia entre Apple y su seguidor más cercano se reduzca a menos de cinco puntos porcentuales, lo que obligará a Apple a realizar un rediseño radical o a bajar drásticamente los precios de su línea SE para mantener su volumen de envíos frente a una competencia china que ya domina la innovación en hardware de bajo consumo y sensores de salud preventivos.